Soy profesora del IES Sierra de la Virgen de Illueca, donde desde el curso 2014/2015 se imparten dos ciclos formativos de la familia Agraria, el ciclo de Formación Profesional Básica en Aprovechamientos Forestales y el Ciclo Formativo de Grado Medio de Aprovechamiento y Conservación del Medio Natural, tremendamente útiles dado el entorno natural en el que nos encontramos y las posibilidades laborales que ofrecen, pero que lamentablemente ven peligrar su continuidad si no logran cubrir el cupo mínimo de alumnos matriculados como ya ocurrió con otros ciclos formativos que se impartieron con anterioridad. Es por ello que queremos lanzar una llamada de auxilio, el entorno rural agoniza y si no hacemos nada para cambiarlo terminará muriendo. El remedio que dispensamos en nuestra botica es sencillo: una formación profesional de calidad.

 

Laura Provincial Simón

 

Desde hace un tiempo venimos oyendo incesantemente el problema de la España vaciada, ciertas zonas de nuestro territorio se quedan desiertas mientras se masifican los entornos urbanos, algunos datos apuntan que el 30% del territorio concentra el 90% de la población y en esos «páramos» los pocos valientes que resisten ya no importan, ya no se invierte, se recorta en servicios, en infraestructuras, en calidad de vida…y eso no puede ser.

A este enorme problema sumémosle el de la demografía española y el cóctel para el entorno rural roza la tragedia. Siempre hemos oído hablar de la pirámide de población en la que hasta la década de los años 50, dicha figura todavía hacía honor a su nombre pero hoy en día, ya no se puede hablar de pirámide, sino de rombo poblacional. La natalidad ha descendido hasta tasas alarmantes y el grueso de la población oscila entre los 30 y los 70 años. Resulta inquietante pararse a reflexionar qué ocurrirá de aquí a unos años, pero no es el tema que nos ocupa en este caso, nuestra reivindicación se centra en la necesidad de que los pocos jóvenes que resisten en el medio rural puedan desarrollar su potencial en su entorno y no se vean obligados a engrosar ese 90% de urbanitas.

Reflexionemos… ¿en cuántos pueblos hay un bufete de abogados o una gestoría donde se necesiten licenciados en derecho o en administración? Ahora bien, cuántos pueblos hay que necesiten jóvenes formados en gestión ganadera, gestión de cultivos, maquinaria y mecanización, procesos y producciones alimentarias, aprovechamiento forestal, etc. Si proveemos al medio rural de los medios y las infraestructuras necesarias para implantar ciclos formativos acordes a las necesidades o recursos de cada zona, por un lado, los jóvenes (y no tan jóvenes) no tendrán que abandonar su hogar y segundo, les estaremos dando las herramientas necesarias para que adquieran unos conocimientos a partir de los cuales desarrollar su actividad profesional en su entorno, lo cual, obviamente debe ir acompañado de un plan de ayudas y subvenciones para el emprendimiento y el desarrollo rural real y efectivo que no entienda de legislaturas ni de colores. El problema es global y real, afecta a todo Aragón aunque yo hoy hablo en nombre de mi Instituto, de la Comarca del Aranda donde nos encontramos, una Comarca privilegiada por el entorno natural que presenta, tanto forestal como agrícola, donde por este motivo tiene cabida el ciclo formativo que impartimos.

 

El título de Técnico en Aprovechamiento y Conservación del Medio Natural que impartimos es un ciclo formativo de Grado Medio de 2.000 horas estructuradas en dos cursos académicos perteneciente a la familia profesional Agraria

 

Pensemos además, que en pleno siglo XXI inmersos en la globalización y en la era de la información, resulta indispensable reinventarse continuamente y estar bien preparados para tener las mejores cualificaciones en cualquier sector en el que vayamos a desarrollar nuestra actividad y que eso nos permita ser altamente competitivos en este mercado global y voraz que nos rodea. Es por eso que de nuevo la FP cobra importancia para dotar de herramientas y recursos a todas aquellas personas que necesiten mejorar o validar sus capacidades o que simplemente se vean obligados o que busquen cambiar su trabajo o su situación.

El título de Técnico en Aprovechamiento y Conservación del Medio Natural que impartimos es un ciclo formativo de Grado Medio de 2.000 horas estructuradas en dos cursos académicos perteneciente a la familia profesional Agraria. Las salidas profesionales más relevantes son por ejemplo, maquinista de procesadora forestal, tractorista, motoserrista, talador, tronzador, corchero, aprovechamientos de maderas y de biomasa, viverista, injertador, aplicador de productos fitosanitarios, trabajos de altura en árboles, brigadista, apicultor, etc.

 

Con el título oficial de Técnico en Aprovechamiento y Conservación del Medio Natural se obtienen los Certificados profesionales de “Aplicador de productos fitosanitarios, Nivel cualificado” y de “Prevención de riesgos laborales, Nivel básico”

 

La realización de estos estudios puede compatibilizarse con una jornada laboral en caso de estar trabajando, sin la obligatoriedad de asistir a todas las clases (conciliación laboral). Además, junto con el título oficial de Técnico en Aprovechamiento y Conservación del Medio Natural se obtienen los Certificados profesionales de «Aplicador de productos fitosanitarios, Nivel cualificado» y de «Prevención de riesgos laborales, Nivel básico».

Los profesores de Agraria creemos firmemente en la necesidad de mantener vivo este ciclo en nuestro centro y buscamos incansablemente convenios y colaboraciones con empresas del sector y entidades públicas y privadas afines para ofrecer a nuestros alumnos una inmersión total y real en el mundo laboral. Disponemos de las instalaciones y equipaciones necesarias para realizar unas completas prácticas, realizamos numerosas visitas técnicas tanto a empresas del sector como al medio natural que nos rodea y trabajamos en grupos reducidos con atención personal hacia nuestros alumnos. Es decir, las ideas, las ganas y la energía las tenemos, ¿qué nos falta entonces?… ciertas infraestructuras o servicios.

 

Desde el IES Sierra de la Virgen estamos tremendamente concienciados con la necesidad acuciante de mejorar y revalorizar los entornos rurales, concretamente la comarca del Aranda en nuestro caso, de fijar población que invierta el “rombo” demográfico

 

El pasado 16 de mayo, las instalaciones del recinto ferial de Calatayud acogieron la primera Feria de la Formación Profesional organizada por el IES Chabacier donde distintos centros de la comarca de Calatayud, Aranda, Cariñena y Valdejalón, mostraron a alumnos de 3º y 4º de ESO, padres y cualquier persona que quiso acercarse, la rica y variada oferta formativa de FP que en estos centros se imparten.

Fueron numerosos los interesados y curiosos que se acercaron hasta nuestro stand y algunos de ellos mostraron su interés en nuestro ciclo pero el mayor impedimento para la mayoría de ellos es la falta de comunicaciones hasta la localidad de Illueca. Nos encontramos a sólo una hora de Zaragoza y a tan sólo treinta minutos de Calatayud pero no hay un medio de transporte adecuado para traer a alumnos hasta nuestro centro, un hecho sobre el que estamos tratando de buscar soluciones y que esperamos poder solventar.

 

Como punto de partida, hemos establecido un convenio de colaboración con el Convento de Nuestra Señora de la Consolación más conocido como el Albergue de Gotor que hace las veces de «residencia de estudiantes», donde por un módico precio los alumnos que lo necesiten pueden hospedarse en él en régimen de pensión completa. Otra vía que estamos explorando es la posibilidad de crear algún tipo de convenio entre las Comarcas del Aranda y Calatayud para facilitar el transporte escolar entre distintas localidades de estas zonas. En definitiva, tratamos de fijar población en el entorno rural y que otros centros donde se imparten estos estudios en el seno de grandes ciudades no se vean masificados o al menos, que aquellos que queden fuera de estas listas no tengan que renunciar a cursar estos estudios.

Desde el IES Sierra de la Virgen estamos tremendamente concienciados con la necesidad acuciante de mejorar y revalorizar los entornos rurales, concretamente la comarca del Aranda en nuestro caso, de fijar población que invierta el “rombo” demográfico que tenemos, que nuestros alumnos disfruten de una formación profesional de calidad, que tengan oportunidades laborales acordes a esta, que vivan felizmente de su esfuerzo y su trabajo y que devuelvan, aunque sea un poco a la tierra todo lo que ella nos da…

No sé si lo lograremos, pero no desfalleceremos en el intento, si España sigue «vaciada» que no sea por nosotros…

A fondo