La despoblación de las zonas rurales en España ha llegado esta semana hasta Nairobi, donde se ha celebrado la Asamblea de ONU-Hábitat, que desarrolla el Programa de las Naciones Unidas para los Asentamientos Urbanos. Este encuentro trazará una hoja de ruta global en materia urbana, siguiendo el lema “Innovación para una mejor calidad de vida en ciudades y comunidades”. en la que se aprobarán resoluciones de la agenda global, en relación a asentamientos humanos y urbanización, además de analizar las tendencias, normas y estándares mundiales en urbanización sostenible.
El director general de Políticas para el Desarrollo Sostenible del Ministerio de Asuntos Exteriores español, Gabriel Ferrero, aseguró en el foro del Programa de las Naciones Unidas para los Asentamientos Urbanos que “los pueblos ejercen unas funciones esenciales para el territorio y son la otra cara de las ciudades sostenibles”. Tras debatir sobre la sostenibilidad de las ciudades, el cambio climático, la movilidad o la gestión de residuos, esta cumbre ha buscado el compromiso de las delegaciones de más de 120 países, para construir ciudades más sostenibles, resilientes y seguras en el mundo.

“Las ciudades sostenibles deben llevar aparejado un medio rural vivo y próspero”, subrayó el responsables de la delegación española en esta primera Asamblea de ONU-Hábitat, aclarando que “la sostenibilidad no son solo ciudades sostenibles”. Gabriel Ferrero explicó que España pretende incluir a ciudades más pequeñas y de naturaleza rural en el punto de mira, más allá de la referencias de ciudad que ha marcado la imagen de Barcelona, Madrid, Tokio o Nairobi .

 

Los barrios más ricos y más pobres de Sudáfrica.

 

“Lo que España promueve es que se tenga muy en cuenta el mundo rural”, desde un modelo de cohesión entre la ciudad y los pueblos”, añadió Javier Gutiérrez, miembro del Ministerio de Asuntos Exteriores en la delegación española que asiste a la cumbre. El modelo de ciudad que busca España, que coincide con el que dibuja el programa de la ONU, es el de “ciudad mediterránea”, asentamientos que “concentren los servicios y los núcleos poblacionales en zonas, en vez de tener comunidades muy dispersas”, explicó.

España apuesta por ciudades conectadas con servicios en cada barrio, que se articulen con transporte comunitario, frente a otros modelos como el estadounidense, donde los barrios de la ciudades cuentan con conexiones difíciles que lleva a sus habitantes a depender del transporte privado. En opinión del director general de Políticas para el Desarrollo Sostenible, Gabriel Ferrero, “hay mucha desigualdad” en la mayoría de las urbes españoles, como evidencia las diferencias que existen entre sus distintos barrios, aunque el nivel de cobertura de salud, educación, infraestructura de agua siga siendo “puntero”. “Estamos en el momento justo del cambio”, apuntó.

 

Madrid, a las puertas del campo, en 1552.

 

“Las ciudades aceleran la contaminación. Las zonas urbanas del mundo emiten grandes cantidades de desechos, contaminan el aire y contribuyen de manera significativa al cambio climático, generando aproximadamente el 70% de las emisiones globales de gases de efecto invernadero (GEI)”. El gerente del Sector de Cambio Climático y Desarrollo Sostenible del BID, Juan Pablo Bonilla, advierte que “las ciudades —en especial las de áreas costeras— son a menudo altamente vulnerables a los efectos del cambio climático, incluyendo fenómenos meteorológicos más frecuentes y extremos, cambios en los patrones de lluvia y el aumento del nivel del mar”.

La comunidad internacional reconoce que el desarrollo urbano bien planificado es un motor clave para el desarrollo sostenible, indica Juan Pablo Bonilla, al comprometerse con los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS), en especial con el punto 11 que propone el desarrollo de ciudades “inclusivas y seguras”. El último Informe de Sostenibilidad del Banco Interamericano de Desarrollo (BID) comparte ese compromiso  y trabaja para hacer que “las ciudades y los asentamientos humanos sean más inclusivos, seguros, resilientes y sostenibles”.

Arraya de Oca, municipio de Burgos (primera imagen).