El modelo del agua para gestionar la despoblación 

Todas las administraciones deben avanzar de forma coordinada y en la misma dirección para responder al fenómeno de la despoblación, cuya gestión se debe sustentar en el principio de “Unidad de Zona Despoblada”, igual que hacen las Confederaciones Hidrográficas con el principio de Unidad de Cuenca”, según recomienda José Antonio Rodríguez de la Cruz,  ingeniero de Caminos, Canales y Puertos; Hidráulica y Energética, en un trabajo de investigación titulado “Despoblación en España: Servicios, Infraestructuras, Política y Sociología”. Entre sus conclusiones, De la Cruz subraya la necesidad de tener en cuenta el “Factor Despoblación”, como ya ocurre con el medioambiental,  a la hora de tomar decisiones en política territorial, o sobre proyectos de servicios e infraestructuras y, en especial, sobre aquellos que afecten directamente al empleo en las comarcas rurales. El problema es que, en muchas ocasiones, se hacen estudios y se buscan soluciones “desde un punto de vista muy melancólico, casi romántico”, cuando lo que hace falta es ofrecer  “soluciones reales, eficaces y con los pies en la tierra”, para proporcionar una vida digna a los habitantes del medio rural, en igualdad de condiciones con quienes viven en la ciudad.

En opinión del investigador, es necesario saltarse los límites provinciales o autonómicos para estudiar el conjunto, porque la despoblación no entiende de fronteras. Así, las dos áreas con crisis demográfica más grandes de España son:

  • Serranía Celtibérica, abarca un terreno de 69.162 km2, es decir, más del 13,5 % de la superficie total de España, donde viven 498.086 habitantes, que son poco más del 1 % de la población del país. Este territorio está formado por distintas regiones y comarcas de hasta 5 comunidades autónomas diferentes: La Rioja, Castilla y León (Burgos, Segovia y Soria), Castilla-La Mancha (Cuenca y Guadalajara), Aragón (Teruel y Zaragoza) y Comunidad Valenciana (Castellón y Valencia).
  • Franja con Portugal, que abarca un terreno de 33.477 km2, es decir, más del 6,5 % de la superficie total de España, donde viven 253.690 habitantes, que supone apenas el 0,5 % de la población española. Este territorio está compuesto por un área correspondiente a 3 comunidades autónomas diferentes: Galicia (Orense), Castilla y León (León, Zamora, Ávila y Salamanca) y Extremadura (Cáceres y Badajoz).

Confederaciones Hidrográficas salvarán España vacía

Estudio de la investigadora del Instituto de Investigación y Desarrollo Rural Serranía Celtibérica, Pilar Burillo, que muestra en rojo las zonas que tiene menos de 8 hab/km2 y en amarillo aquellas que están por encima de 8 pero por debajo de 12,5 hab/km

Igual de importante que gestionar la despoblación bajo el concepto de unidad de zona despoblada, es estudiar en cada proyecto el factor despoblación. Por poner un ejemplo, si el cierre de la Central Nuclear de Trillo se plantea por decisiones estrictamente de estrategia energética sin tener en cuenta la situación demográfica de la zona donde se encuentra esta instalación; 2024 podría ser la sentencia de muerte definitiva para la Alcarria, si no se da una salida laboral a los afectados. Experiencias recientes como la de la Central Nuclear José Cabrera (Almonacid de Zorita, aguas abajo de Trillo), confirman que sin un “plan de choque” el cierre implica desempleo para una comarca entera. Y Sin empleo no hay futuro.

El ingeniero José Antonio Rodríguez de la Cruz recomienda tener siempre en cuenta el factor despoblación y analizar cómo afectará a los habitantes de las zonas despobladas el hecho de que se construya (o no) una carretera; se clausure (o no) una estación de ferrocarril o se desmantele (o no) una instalación de generación de energía. Este factor despoblación debe ser tenido en cuenta en todos los proyectos igual que se hace desde hace años con el medioambiental. “La construcción de una carretera, el mantenimiento de una línea férrea o la instalación de una antena para cobertura móvil, no serán nunca rentables si se analizan con criterios estrictamente económicos; es necesario abrir el campo de visión y primar en dicha valoración de la rentabilidad, el valor social del “servicio público”, indica.

 

Tabla resumen de las 10 áreas españolas escasamente pobladas (SESPAs), publicada por Pilar Burillo. 

Del agua a despoblación

El ingeniero Rodríguez de la Cruz apunta algunas claves en la gestión de la despoblación que son análogas al mundo del agua:

  • Gobernanza. Hay que tener claro que las distintas administraciones están para sumar, es decir, se debe avanzar coordinadamente en la misma dirección.
  • Es necesario basar la gestión de la despoblación en el principio de “Unidad de Zona Despoblada”, igual que hacen las Confederación Hidrográficas con el principio de “Unidad de Cuenca“.
  • Tener en cuenta el “Factor Despoblación” para cualquier decisión que tenga que ver con la política territorial. Especialmente para proyectos de servicios e infraestructuras y todos aquellos que puedan afectar directamente al empleo en las comarcas rurales. Este factor ha de estar presente en todos los proyectos, al igual que ya lo está el medioambiental.
  • De manera similar a como ocurre en el mundo del agua, hay que tener claro que, en cuanto a despoblación, no hay soluciones infalibles ni únicas y que un conjunto de soluciones individuales, no hacen un “todo”. La estrategia frente a la despoblación, ha de ser coordinada y, sobre todo, realista.
José Antonio Rodríguez de la Cruz es ingeniero  de Caminos, Canales y Puertos; Hidráulica y Energética. Vicepresidente YWP Spain.  Secretario GT Comunicación y Relaciones con la Sociedad Colegio Caminos.

Más información…

https://www.iagua.es/blogs/jose-antonio-rodriguez-cruz

 

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