En el pequeño pueblo turolense de El Pobo demuestran un año más que todo es posible en la España despoblada, con la 21 edición de este Festival donde celebraron el solsticio de verano y San Juan con más público, mucho orgullo rural y muchos conciertos que sorprendieron a todos por su calidad.

Poborina sigue creciendo y demostrando por qué es referencia en el mundo del folk y en los festivales del medio rural, atrayendo a más público que otros años, con conciertos de mucha calidad que sorprenden a los asistentes, programando actividades que consiguen atraer a público de muchas edades, y llenando un pueblo de 70 habitantes con miles de personas que disfrutan de un ambiente muy especial que todos destacan como único. Un ejemplo perfecto de ‘orgullo Rural’, de poner en valor las tradiciones y las raíces. Demuestra que todo es posible en nuestros pueblos si se trabaja y se cuenta con el apoyo de las administraciones. Solo les faltó cobertura móvil de datos para contarlo por las redes sociales, llenan la España Vaciada de tanta gente que se quedan sin servicio, teniendo enfrente una de las grandes instalaciones nacionales de antenas.

 

 

Desde el viernes, este pueblo de la provincia de Teruel se llenó de gente para celebrar el solsticio de verano, con yoga al atardecer y los Dj del Gancho Sonidero ambientando el mercado de artesanos. Pero, sobre todo, con conciertos de grupos internacionales que abrían en este Festival su gira en España, como los argentinos Melkisedeck y Desmadre Orkesta y, desde Estonia, la banda Trad Ataack que están triunfando en los cinco continentes. La noche la cerraron haciendo bailar a los más jóvenes el grupo valenciano X-Fanekaes con su Punk folk y Dj Nogue pinchando canciones hasta el amanecer.

El sábado es el día más fuerte de este Festival en el que el público disfrutó del día más largo del año con 24 actuaciones para todos los públicos. Comenzaron con una ruta senderista por su Parque Cultural del Chopo Cabecero, talleres y espectáculos infantiles con muchas familias y el programa de radio “Trebede Clandestino” del incombustible periodista de Radio3, Iñaki Peña, referente en el mundo del folk, que contó con muchas actuaciones musicales en directo.

La tarde del sábado el pueblo se llenó de gente por todas sus calles y plazas, ya que la programación se distribuye por varios escenarios y espacios. Cuatro conciertos hicieron que la música no parara de sonar con el Post-folk asturiano de L-R, la Kora tradicional de Senegal con Lamine Cissokho; desde Madrid Ursaria mostro que allí también hay músicas tradicionales, y las gallegas Tanxugueiras hicieron bailar a todos en el escenario con sus músicas alegres. Además, las familias con niños disfrutaron con los cabezudos acuáticos de Esfuria Tronadas y el espectáculo de juegos Cirkomotik toda la tarde.

 

 

La noche de San Juan se celebra por todo lo alto comenzando las tradicionales Albadas con la Rondalla de El Pobo que son la semilla de Poborina, la tradicional hoguera que contó con la música de Esfuria Tronadas y espectáculos de fuego, además de los Tambores de Teruel que llevan las 21 ediciones sorprendiendo con sus toques al público y artistas. El escenario principal se llenó hasta arriba con músicas de Sudamérica de la banda francesa Santa Machete. Y continuó con los conciertos de Zeltaires, Desmadre Orkesta y los sevillanos de El Gueto.  Para seguir bailando hasta el amanecer y con el escenario lleno de jóvenes, contaron con una sesión de Mr Pendejo, mejor DJ en los XX Premios de la Música Aragonesa. 

La mañana del domingo contaron con un taller de Yoga en familia, la actuación de la sección infantil de Tambores de Teruel y un concierto muy especial con la Ronda de Boltaña. Más de 1.500 personas disfrutaron de un concierto muy especial cantando sus canciones, donde el Orgullo Rural y las reivindicaciones por la despoblación estuvieron muy presentes, sobre todo, al cantar el Himno de la España Vaciada, “Aquí quiero vivir” y “Teruel Existe”, en la que se levantó una pancarta del Movimiento Ciudadano que subió a agradecer a la Ronda su apoyo y la cesión del himno de la Revuelta. Los músicos de Boltaña terminaron emocionados diciendo que este concierto es uno de los mejores que han hecho en sus 20 años de recorrido. El Festival cerró con una gran foto del público con el comité organizador, voluntarios, músicos y artistas, y terminó con un gran ambiente en la zona de puestos de comidas.