Teruel existe y, además, tiene futuro. Esta es la conclusión a la que han llegado diez mentes multidisciplinares que entre los días 22 y 24 de noviembre inspeccionaron la comarca turolense de Andorra-Sierra de Arcos, amenazada de muerte con el cierre de su central térmica en junio de 2020. Cansados de escuchar que pronto habrá una reconversión que nunca llega, la Asociación de Empresarios de Andorra Sierra de Arcos y del Bajo Martín tomó la iniciativa y se lanzó a crear sinergias para encontrar una salida al terrorífico laberinto en el que se encuentra la comarca desde el cambio radical de política energética que se ceba precisamente con las cuencas que tradicionalmente se han dedicado a la extracción del carbón.

Ana I. Gracia

La Asociación de Empresarios de Andorra Sierra de Arcos y del Bajo Martín invitó al territorio a Repueblo, un think tank volcado en convertir el entorno rural en un lugar atractivo para emprender, crear y vivir. Su organizador, Luis de Cristóbal, seleccionó a diez líderes en su sector –energías renovables, sostenibilidad, economía, turismo, ingeniería, emprendimiento tecnológico- y viajaron hasta Teruel para estudiar su hábitat, entender sus problemas y detectar áreas de oportunidad con las que el territorio pueda pasar a liderar la transición energética. El primer objetivo era encontrar talento local y convencer a los vecinos de que “desde sitios pequeños se pueden hacer cosas gigantes”. También han puesto en contacto a los agentes locales con personas ajenas al territorio que tienen grandes ideas, acompañadas de inversión, que pronto podrían desarrollarse en el territorio.

El economista Jose Carlos Díez, uno de los expertos que trabajó en la detección de talento en Teruel y que presentó las conclusiones en Madrid, reconoció que hay grandes retos pendientes, como la digitalización de la zona, pero auguró un futuro próspero al territorio. “No nos fijemos en los que no están dispuestos a hacer nada, nunca lo harán. Necesitamos que tomen la iniciativa aquellas personas que sí tienen ganas de hacer cosas y este fin de semana hemos detectado que hay mucho talento en la zona dispuesto a ponerse al frente de este reto para que en un futuro no muy lejano hablemos de Teruel como un lugar donde se innova”, subrayó.

Los expertos que trabajaron sobre el terreno coincidieron en que, sin empleo, es imposible fijar población y conseguir que el territorio cambie la tendencia descendiente que desde hace años sufre como consecuencia de la despoblación. Andorra, un municipio que llegó a ser el pueblo con mayor renta per cápita de Aragón gracias precisamente a la actividad de la central térmica de Endesa, cuenta un punto a su favor: dispone de los servicios –escuela pública, instituto, polideportivo, centro médico, sucursales bancarias, guardia civil, centro cultural- que una familia necesita para tener una vida digna.

El resultado de este trabajo en equipo ha sido presentado este martes en el madrileño hotel AC Aitana y la semilla que Repueblo ha plantado en Teruel ha sido recibida en el territorio con ilusión y muchísima esperanza. “Sierra de Arcos tiene la posibilidad de apostar por convertirse en un territorio puntero, lo que permitirá no solo salvarse del abismo, sino convertirse en un referente nacional”, auguró De Cristóbal. Roberto Miguel, presidente de la asociación de empresarios de la Comarca Andorra de Arcos y del Bajo Martín que trabajó mano a mano este fin de semana con el think tank, vuelve a Andorra tras mantener varias reuniones en Madrid con emprendedores que podrían traducirse a medio plazo en inversión y empleos para el Bajo Aragón. “Hemos conseguido hasta que haya personas autónomas que trabajan por su cuenta que se plantean venirse a vivir a Andorra”, decía emocionado.

El alcalde de Ariño, Joaquín Noé, impulsor también de que el proyecto Repueblo recalase en el territorio, mostró su hartazgo por llevar años centrados únicamente en el catastrófico diagnóstico y pidió “pasar de la preocupación a la ocupación”. El balneario de Ariño, que se usó como el centro en el que los expertos desarrollaran sus ideas, es ejemplo de la reconversión que se debe seguir: ya da empleo a unas cincuenta personas y está a la espera de una inversión de tres millones de euros para ampliarlo y que se traducirá en empleo para 26 personas más.

El proyecto de Andorra-Sierra de Arcos es la segunda inmersión de Repueblo, una iniciativa sin ánimo de lucro volcada a incentivar la repoblación en pueblos y zonas deshabitadas de España. Luis de Cristóbal desarrolló este concepto hace justo un año en el Startup Weekend impulsado por Google y en marzo reunió por primera vez a una docena de expertos independientes en busca de soluciones creativas en Gredos (Ávila). La semilla que se plantó en aquella experiencia empieza ya a ver sus frutos y su impulsor ya tiene en la cabeza poner en marcha la tercera edición de Repueblo.